Cinco meses que no me detenía por este, mi espacio, a plasmar alguna que otra idea. Cinco meses perdida, la mitad de los cuales fueron tormentosos, la mitad actual, simplemente no tengo palabras para calificarla.
Todo el que conoce mis escritos o la historia de mi blog, sabe que pasé por una etapa dolorosa, larga, una deuda que pensé que nunca lograría saldar; pues la saldé, no debo un solo céntimo de esa deuda.
Para mi asombro, el destino me tenía guardada, la mejor y mayor de las sorpresas, el destino me tenía guardada la mujer, que hoy acompaña mi vida.
Es pequeña para mi gusto, demasiado femenina para mí placer, pero tiene una combinación de dulzura, pasión, locura y sensatez que domina por completo mis sentidos. Puede que sea muy joven, 6 años de diferencia, pero para ella, la edad realmente es un simple número, es el conteo de los años que tenemos de nacer, nada más. Pues ella tiene la madurez que a mí me falta, mientras ella tiene los pies bien puestos en la tierra, yo, ando vagando en los jardines colgantes de babilonia.
Con ella descubrí que las cosas pasan, cuando tienen que pasar, que las personas llegan a tu vida en el momento justo. Saber que ya la conocía, que teníamos toda una vida existiendo, en el mismo mundo, con los mismos amigos y conocidos, pero que el destino o los Dioses jugando dados, nos tenían una fecha en específico para presentarnos.
Fue un simple café, una invitación informal, de una amiga a otra, claro, la invitación tenía sus malas-buenas intenciones, pero al final era solo un café. Me refugié en ella y su café como mendigo en pleno invierno, me refugié en su voz, en las playas de su pueblo que aun no visito, me refugié en sus pequeñas manos, en su sonrisa, en aquel roce que me devolvió la vida, que me hizo renacer. En su mirada, la que me devolvió las ganas de soñar, las ganas de reír, y ella sí que sabe hacerme reír.
Me enamoré otra vez! Que difícil lo veía, imposible, pensé que el amor estaba prohibido para mi, que se había quedado en los cuentos de hadas que siempre soñé, y es que el amor me llego hasta con Hada Madrina incluida. Me enamoré de ti, de tus palabras, de tu sonrisa, de cada centímetro de tu piel, me enamoré de tu vida, de tus gustos, de tus amigos, de tu saliva, me enamoré y como agradecértelo….No sé!
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