miércoles, noviembre 10, 2010

Mi Declaracion de Auto-Estima!

Ser diferente es un problema, ser igual a todos también lo es. Andar por las calles con vergüenza es malo, andar con la frente en alto también lo es.

Yo soy Elisa Duarte y esta, es mi “Declaración de Auto Estima”

Desde temprana edad di signos de sobre peso, me gustaba comer, adoraba la comida, lo que me hacer ser hoy en día una gordita con ciertos complejos. Subo y bajo se peso como montaña de un parque de diversiones, y de la misma forma, mi amor propio lo hace. Un día me amo, el otro, me aborrezco. Pero ese es un problema que con una buena dieta y ejercicios se puede solucionar.

Tuve la mejor infancia que un niño puede soñar, tuve padres y abuelos inmensamente amorosos. Tuve las mejores fiestas de cumpleaños, tuve los mejores regalos de navidad, tuve las mejores vacaciones del mundo, yo fui una niña inmensamente feliz. Mi padre se encargo de darme una educación sin igual, me enseño los valores morales, me enseño los valores religiosos aun cuando él no era creyente. Me enseño que la familia es algo invaluable, y que nada, ni nadie, está por encima de eso. Me enseño todo lo que necesitaba aprender.

Mi madre fue abnegada, me acompañaba al colegio día tras día, me llevaba la merienda en el recreo, cerciorándose de que todo con su pequeña niña estuviera bien.   Mis padres me hicieron, una mujer de bien!

A los ocho años empecé a sentirme diferente, a ver a  Madonna en la televisión de una manera extraña, empecé a sentir cosquillas cuando se hablaba de dos mujeres juntas, pero a los 11 años, incitada por mis amiguitas, tuve mi primer novio. Llego Edgar Estrella de USA y todas las niñas del colegio enloquecían por él, pero él, se fijo en mi. Mi relación amorosa, no duro más de una semana, pues cuando llego la hora del primer beso, simplemente no lo puede hacer.

A los catorce, me di cuenta de quien realmente era, cuando una persona de mi mismo sexo puso sus ojos en mi y yo me interese, entendí a muy temprana edad, quien era, sin saber por  qué.  Confieso que no fue fácil, la parte más difícil es aceptarse, entender que no estás enfermo, que no es tu culpa, que no has cometido ningún error, y que aun siendo así, Dios te sigue amando.

He luchado con mi “condición” muchos años, tuve que enseñar a mi familia que no soy una “Aberración”, tuve que enseñar a mis amigas que no las irrespetaría. La lucha hoy día, sigue. A veces veo a Mirla (una gran amiga Lesbiana y activista) luchar contra la homofobia, contra la xenofobia, contra el racismo, contra el clasismo, y me digo a mi misma que yo no puedo luchar así, que lo mejor es que oculte lo que soy y así lograre ser aceptada y feliz.

A mi madre le costó aceptarme, a mi hermano, nunca encontré como decírselo, deje que simplemente se dieran cuenta, a mi padre, lo enfrente con más miedo que vergüenza y todavía no logra aceptarme. Mi abuelita, sorprendentemente fue la primera en aceptarme  y me dijo que por eso no dejaría de quererme.
Entiendo que para nuestra cultura no es fácil, que no es a lo que estamos acostumbrados, pero es tan difícil no tachar a alguien por su condición sexual?

Yo, soy Lesbiana, me costó aceptarlo, llore largas noches diciéndome a mi misma que era una etapa, que mi familia no merecía eso, pero entendí, como ya dije, que ni estaba enferma, ni era mi culpa. Nadie, absolutamente nadie, elige ser homosexual.

Ser lesbiana ni me suma ni me resta como ser humano, como amiga, como hija, como hermana, como nieta, como sobrina, ser lesbiana no me resta como profesional. Ser lesbiana  no mide mi materia gris, mi potencial académico, mi rendimiento laboral.  Ser lesbiana es simplemente mi preferencia sexual.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Exelente post!
Ya hiciste lo mas importante y dificl aceptarte tu misma dale tiempo a los demas que poco a poco se iran adaptando y los que no ju! que no te importe,uno no deja de querer a alguien por su orientacion sexual.
Esta vida es una sola y no perdona,se feliz con lo que tienes..
Yami

Nadia Alejandra dijo...

Qué fuerte...

Siempre he pensado que debe ser muy difícil ser homosexual, sobretodo en una sociedad y cultura como la nuestra, tan cerrada, prejuiciosa y donde abunda la doble moral.

Por más heterosexual que yo sea, nunca he rechazado a una persona por su preferencia sexual, es como dices tú: eso no le resta a su calidad humana... ni modo! Toy segura que nadie se levanta una mañana a decir "Hola! A partir de hoy, seré homosexual".

Lo mejor siempre será aceptarse, apostar a la propia felicidad, ser fuertes y no hacerle daño a nadie (ni siquiera a nosotros mismos).

Este mundo está hecho para los valientes.