Mi madre es especial desde antes de nacer, pero no lo sabía. Es especial desde el momento que gestó en su vientre un embrión que llevaba mi nombre, lucho por él, por mantenerlo dentro de sí costara lo que fuere. Es especial porque entregó nueve meses de su inocencia para llevarme con ella. Es especial porque luchó contra las adversidades de una adolescente y me trajo al mundo.
Mi madre es especial porque cada mañana se dirigía al colegio para personalmente entregar mi merienda y cerciorarse de que yo la comía y nadie me molestaba. Mi madre es especial y única porque entregó noches en vela cuando las pesadillas no me dejaban dormir, porque siempre fui la niña mejor vestida del pueblo. Es especial porque a los pocos años de mi nacimiento, me lancé desde el segundo nivel en mi andador y ella rodó detrás de mí para rescatarme. Mi madre es especial y única porque aún cuando la vida intentoó separarnos, solo lo consiguió físicamente, pues después de 15 años de ausencia física mi madre, sigue aquí conmigo.
Se fue a USA en busca del sueño americano, dejándonos a mi hermano y a mí atrás, pero también, dejándonos su corazón junto a nuestras almohadas, para velar nuestras noches y endulzar nuestras amargas pesadillas. Luchó en un país extranjero sin saber siquiera el idioma, para darnos lo mejor, estando a distancia en cada celebración, en cada cumpleaños, en cada festejo, en cada caída, en cada duda que como adolescente yo tenía.
Su apoyo incondicional me hizo más fuerte, me hizo amarla mucho más, me hizo valorar la gran mujer que es, y al crecer, saber cómo me permitió llegar al mundo, es algo que nunca olvidaré.
Mi madre es única y especial, pues estando físicamente lejos, nunca ha dejado realmente de estar!

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada